En nuestro libro, “Geopolítica, Relato y Poder: Los hilos invisibles del mundo”, presentamos una idea sencilla pero poderosa: para entender el mundo no basta con un mapa, hace falta cambiar la forma de mirar. A esto lo llamamos Prismas Estratégicos.
Los prismas son brújulas: te permiten ver tensiones ocultas, riesgos que aún no han estallado y oportunidades que nadie más percibe. Nos obligan a hacernos mejores preguntas, ampliar la mirada y anticipar escenarios en un contexto donde la incertidumbre ya es la norma.
Hay prismas que observan el poder desde diferentes ángulos: el geopolítico, el geoeconómico, el geoestratégico, el narrativo, el de la complejidad, el de los futuros, el del liderazgo estratégico y el de teoría de juegos.
Cuando empiezas a usarlos, el mundo deja de ser un caos.
Empieza a tener sentido.
Y hoy me gustaría preguntarte:
¿Cuál crees que es el prisma más necesario para entender el presente: el geopolítico, el narrativo o el de los futuros?